La emblemática despedida al grande de la formula 1: Niki Lauda

Detalle de Niki Lauda que lucirán los Ferrari durante el GP de Mónaco
El mundo del automovilismo mostró su pesar por el fallecimiento de Niki Lauda, que murió este lunes a los 70 años. Equipos, pilotos y familiares de sus compañeros de la Fórmula 1 expresaron el impacto que recibieron con la noticia de su fallecimiento.

“Hoy es un día triste para la Fórmula 1. La gran familia de Ferrari recibe con profunda tristeza la noticia de la muerte de nuestro amigo Niki Lauda, tres veces campeón del mundo, dos con nuestra escudería (1975-1977)”, escribió el equipo del Cavallino Rampante en Twitter. Y cerró: “Estará por siempre en nuestros corazones y en los de los ‘tifosi. Adiós, Niki'”.
Por su parte, McLaren despidió al piloto que le dio su tercer título individual y segundo título de constructores.
“En McLaren estamos profundamente entristecidos al enterarnos de que nuestro amigo, colega y campeón de la temporada 1984 de la Fórmula 1, Niki Lauda, ha muerto. Niki estará por siempre en nuestros corazones y consagrado en nuestra historia”, publicaron en la cuenta de Instagram.
La página de la Fórmula 1 publicó: “Descansa en paz Niki Lauda. Siempre llevado en nuestros corazones, siempre inmortalizado en nuestra historia. La comunidad del automovilismo está de luto por la muerte devastadora de una verdadera leyenda”.

“Los pensamientos de todos en la F1 están con sus amigos con su familia”, agregó la cuenta de la máxima categoría en Twitter.
También se expresó Jean Todt, jefe de la FIA. “Niki Lauda fue un héroe del deporte motor y me inspiró en mi juventud. Es un hito en la historia de la Fórmula 1″, lo definió el exdirector de Ferrari en 1993-2008.

Los mensajes de sus rivales y compañeros no se hicieron esperar.
Alain Prost, tetracampeón mundial de la categoría, compartió con él sus últimos dos años en actividad.
“No solo fue el mejor compañero de equipo. Fue un gran amigo, un hombre con un corazón enorme. Sos parte de mi vida. Descansá en paz, mi amigo”, escribió el francés, que corrió codo a codo con Lauda en 1984 y 1985 en la escudería McLaren.
Las condolencias de la familia Reutemann llegaron a través de Cora, hija de Carlos, subcampeón de la Fórmula 1.

“Grandes rivales. Adiós, Niki”, escribió, con imágenes de Lauda y su padre Carlos, que compartieron la temporada 1977 en Ferrari. En la campaña anterior, el argentino lo había sustituido en el Gran Premio de Japón. El austríaco lo consideraba un “amigo”.
Pero el aporte de Lauda no quedó atesorado en el pasado, sino que su talento y su impactante historia fueron transmitidos a las generaciones siguientes.
Tras su retiro, el austríaco era habitué de las grandes citas del automovilismo, sobre todo desde que Mercedes lo contratara para desempeñarse dentro del equipo en 2012.
Desde esa función vivió carrera a carrera el duelo interno entre Nico Rosberg Lewis Hamilton, con el posterior campeonato logrado por el alemán en 2016, que en las primeras horas del martes sumó su recuerdo.
“Querido Niki. Gracias por todo lo que hiciste por mí. Aprendí mucho de ti”, comienza el texto publicado por el alemán, que compartió boxes con el austríaco cuando fue contratado por Mercedes.

“Tu pasión, tu espíritu luchador, nunca rendirte, tu paciencia con los más jóvenes. Yo y tus 100 millones de seguidores en todo el mundo, a los que inspiraste a nunca rendirse en los momentos más difíciles, pensamos en vos y en tu familia y deseamos que descanses en paz”, termina la carta de Rosberg.
Ademas de estos, diversos corredores de la máxima categoría del automovilismo lo despidieron en sus redes sociales, pero fue la página oficial de la Fórmula 1 la que contó, en un texto firmado por su amigo, David Tremayne, por qué Lauda es una leyenda. Acá les dejamos los mejores párrafos de la nota.
Es raro en estos días encontrarse con héroes genuinos, y mucho menos tener el privilegio de llamarlos amigos, pero Andreas Niklaus Lauda era un hombre así.
Por supuesto, el austriaco fue uno de los mejores pilotos de carreras del mundo, con tres campeonatos mundiales para respaldar tal afirmación. Pero él era mucho más que eso. Nunca fue más evidente que la forma en que regresó, casi literalmente de entre los muertos, a correr nuevamente dentro de las cinco semanas y media posteriores al feroz choque en el mortal Old Nurburgring durante el Gran Premio de Alemania de 1976.

Días después de haber sido muy crítico con las carreras en la pista de 14.1 millas, tuvo exactamente el tipo de accidente que había predicho. Un presunto fallo de suspensión lanzó a su Ferrari contra las barreras en la esquina de Bergwerk, y mientras su automóvil golpeado fue golpeado por otros, su casco fue arrancado y quedó atrapado en la cabina mientras el auto se incendiaba. Su vida fue salvada por sus compañeros corredores Brett Lunger, Arturo Merzario, Guy Edwards y Harald Ertl, además de algunos valientes alguaciles, mientras se lanzaban a las llamas y lo extrajeron. Su rostro estaba muy quemado e inhaló llamas y polvo de extintor tóxico, y se le dieron los últimos ritos. Pero en el estilo típico de Lauda, ​​criticó una aparente impertinencia y decidió que no iba a morir ese día.
Trabajando con el famoso fisioterapeuta Willi Dungl luchó para volver a la vida, y para gran vergüenza de Enzo Ferrari, estaba de vuelta en la cabina de un Ferrari en el GP de Italia. El duro y no sentimental propietario del equipo italiano ya había contratado a Carlos Reutemann para reemplazarlo, pero Lauda despachó al argentino para terminar un cuarto heroico y mantener vivas las esperanzas de su título mundial.
Lauda no ganó el título de ese año, como resultó todo. Bajo la lluvia en el final en Fuji, simplemente no podía ver lo suficiente con los párpados aún crudos del fuego de Nurburgring, por lo que, con la franqueza típica, se retiró después de la primera vuelta (aunque algunos sugieren que ese era el plan, que todos lo hicieran en protesta contra las condiciones).

Al volante lo llamaban una computadora, y él siempre veía las cosas en blanco y negro. Pero también fue un gran pragmático. Y un jugador.
Lauda también tenía la mentalidad analítica para clasificar los autos de carreras, lo que le serviría de manera brillante a lo largo de su carrera.
Con valentía, y en contra de los deseos de un abuelo con quien nunca volvería a hablar, Lauda combinó la riqueza familiar y una póliza de seguro de vida en un préstamo bancario de £ 35,000 y lo usó para comprar sus unidades en F2 y F1 en 1971/72. Fue una estratagema audaz y desesperada que en años posteriores admitió que nunca debería haber funcionado. Pero después de luchar con coches indiferentes en 1972, utilizó su aparente “patrocinio” para engañar al equipo BRM que se desvanecía en 1973.
Foto de Niki Lauda en su Ferrari, en 1975. (Foto DPA)
Pronto se hizo protagonista y despertó el interés de Enzo Ferrari que lo contrató en 1974, con un equipo en claro declive. Después de probar uno de los autos por primera vez, Lauda le dijo claramente al Viejo que era basura. Pero trabajando con el diseñador mercurial Mauro Forghieri y un elegante joven llamado Luca di Montezemolo que entró como gerente del equipo, hizo que Ferrari volviera a los primeros planos.
Es fácil decir que cuando pasa un personaje así, no volveremos a verlo. Pero en el caso de Niki Lauda, ​​esa es la realidad dura y sin adornos. Él era único, y también lo era su historia.
Estamos tristemente tristes de saber que sucumbió después del doble trasplante de pulmón que sufrió el año pasado, y sabiendo que nunca volveremos a escuchar esos familiares y amados tonos recortados, ni seremos capaces de tomar la cita perfecta de Lauda en las carreras.
Pero al igual que los otros grandes que nos han dejado, este gran guerrero vivirá para siempre en nuestros corazones y nuestros recuerdos, y hará eco en las imitaciones cariñosas que inevitablemente realizaremos en los próximos años. Y al igual que las cicatrices que tenía con tanto orgullo, humildad y dignidad, las marcas que dejó en los libros de registro y en los anales de la historia del automovilismo nunca se desvanecerán.
Niki Lauda luchaba desde hace mucho tiempo con el objetivo de volver al paddock de F1. Así lo anunciaba hace semanas uno de sus hijos, Mathias Lauda, en Spa a MD. “Es lo que le da fuerzas para seguir luchando”, apuntaba por aquel entonces, antes de la triste noticia de su fallecimiento. Y de alguna forma, Niki Lauda estará presente en el circuito de Mónaco este fin de semana en Mónaco. Lo hará en forma de homenajes en muchos de los coches de la parrilla. Y entre ellos, hay que destacar algunos de los más emotivos, el realizado por Ferrari Ferrari que lucirá durante todo el fin de semana un recuerdo hacia el austríaco, un  “Niki Lauda” subrayado con un crespón negro, en señal de luto, lucirá en los laterales de sus coches.

Y los realizados por su gran familia, Mercedes, y el piloto germano Vettel quien ha rediseñado los colores de su casco para imitar el que llevaba Lauda en sus tiempos como piloto, junto a su nombre en la parte superior y en los laterales

Entre las muchas estrellas claras que forman la librea del Mercedes W10, hay una que brillará más que las demás, la dedicada al austríaco en color rojo.

Además, el coche de Lewis Hamilton y Valtteri Bottas portarán la firma de Niki en la parte superior de su morro.

Cumpliéndose así al pie de la letra la frase de “no se muere quien se va, sólo se muere quien se olvida” Y sin duda el legendario Niki Lauda vivirá por siempre en cada corazón que toco.
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