Ómicron genera cierre en las fronteras nuevamente, por su presencia en varios países

Desde finales de 2019, el miedo mundial ha tenido varios nombres. Desde hace unos días se llama ómicron. Esta nueva variante del coronavirus se extiende rápidamente por los países y fuerza a las autoridades a cerrar nuevamente las fronteras.
Hasta ahora, ómicron parece tener características similares a la variante delta, que en su época (a finales del primer cuatrimestre de 2021) también llenó de pánico a los cinco continentes: no parece ser más letal, pero sí tiene un alto índice de contagio. Se transmite fácilmente.
De hecho, a días de haber sido detectada, ya varios países han reportado casos. Quizás el más grave es Portugal, en el que 13 futbolistas de un mismo equipo están contagiados de coronavirus con la cepa ómicron.
El miedo de los países está sustentado por la alarma que difundió la Organización Mundial de la Salud sobre la nueva Ómicron, aunque admitió que aún no se han registrado muertes.
Tampoco parece complicar mucho a las personas, especialmente a las vacunadas. Un hombre en Suiza dio positivo a ómicron pero no presenta síntomas y una mujer checa de 60 años, también con la variante, no ha requerido hospitalización. Lo mismo ocurre con dos pacientes en Australia, que están en observación en un hospital pero sin presentar complicaciones.
«Presenta un riesgo muy elevado para el mundo. Hasta el momento, no se ha registrado ninguna muerte asociada a la variante ómicron. Dadas las mutaciones que podrían conferirle la capacidad de escapar a una respuesta inmunitaria, y darle una ventaja en términos de transmisibilidad, la probabilidad de que ómicron se extienda a nivel mundial es elevada», dijo la OMS en un documento técnico publicado este lunes 29 de noviembre.