Opinión | Arroz con pollo… ¡Sin pollo! Por BiagioPilieri

BiagioPilieri
BiagioPilieri.- Los venezolanos en su inmensa mayoría celebramos el constitucional advenimiento a la presidencia interina de la república de Juan Guaidó, porque dio a la oposición y a la nación una agenda consensuada a seguir, una ruta clara para el retorno de la constitucionalidad, y la democracia… recordemos esa ruta: Cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres, en ese estricto orden. Tanto fue el agrado de esos objetivos propuestos que la comunidad internacional brindó un sorprendente apoyo, tanto al presidente(e) como a esa ruta propuesta.
No es fortuito, en ningún momento se planteó solo la destitución o salida de Nicolás Maduro como presidente ilegal e ilegitimo, eso sería apenas parte del problema, se planteó como primer paso el “cese definitivo de toda la usurpación” que mantiene el régimen a través de la violencia institucionalizada, desde Poderes Públicos secuestrados, el monopolio de la Fuerza y el apoyo criminal de grupos narcoterroristas.
El pasado martes 1 de octubre, en la plenaria de la Asamblea Nacional, la Fracción 16 de julio se abstuvo de votar el acuerdo que denominaron; la “Ruta Política Integral” propuesto por la directiva de ese órgano legislativo, por cuanto en su contenido NO APARECE  mencionado ni descrito el cese de la usurpación, como señalamos, el punto de mayor relevancia en la ruta inicial de enero, enarbolada por el Presidente (e) Juan Guaidó.
En ese documento, se menciona sin detalles específicos el convenimiento de elecciones libres, lo que puede interpretarse como una sustitución del principal punto “cese de la usurpación”.
Es obligatorio resaltar, que ninguna elección en Venezuela podrá ser justa, libre, ni generar efectos sanadores a la democracia sí antes no se reinstitucionaliza el país.
Imagínense unas presidenciales con un país secuestrado por instituciones al servicio del régimen usurpador, con una autoproclamada ANC, quién además se autoconcedió poderes supraconstitucionales, todopoderosos e ilimitados, con una Fuerza Armada al servicio del proyecto totalitario, con Colectivos armados y criminales actuando impunemente contra los Ciudadanos, y la intromisión criminal de grupos vinculados al terrorismo y al narcotráfico interesados en sostener la usurpación.
Asimismo, es necesario recordar, que el país ya ha sufrido suficiente por haber aceptado elecciones con “condiciones mínimas” lo que se ha traducido en ilegal ventajismo del chavismo y en instituciones que a pesar que fueron rescatadas por el voto del pueblo, han sido inmediatamente anuladas, coartadas y saboteadas por el chavismo y su comparsa de instituciones amaestradas. Los procesos electorales deben ser siempre e indefectiblemente consumados en condiciones óptimas, con institucionalidad, con supremacía de la ley, de lo contrario solo estaríamos desperdiciando tiempo, recursos y alimentando el falso discurso  “democrático” del régimen.
Igualmente, fue recurrente el leer en ese Acuerdo presentado el 1ero de Octubre a última hora, sólo escasos minutos antes de la sesión, el insistente tema del Diálogo con el Régimen.
El país ya está vacunado contra el propuesta de Diálogo o Negociación, la cual ya en 11 oportunidades anteriores han sido una FARSA y un FRACASO.
Un régimen como el que hoy enfrentamos los venezolanos no se va a ir del Poder porque se lo pidan en una Mesa de Diálogo. Es una ilusión, ingenuidad o encierra algo inocultable, el seguir insistiendo en esa práctica.
Desde la Fracción 16 de Julio nos preocupa que a estas alturas del año lo que debería ser punto obligado, el cumplimiento del artículo 233 constitucional, y que se desarrolla en la Ley del Estatuto para la Transición, aprobado por unanimidad de la AN hace meses atrás, se intente desviar con atajos “disfrazados” de Diálogos y “supuestas” Elecciones.
Por tal motivo, los Diputados de la Fracción 16 de julio nos abstuvimos de votar el referido “Acuerdo Político Integral” al ofrecer, de forma muy escueta e imprecisa, el camino para lograr elecciones libres sin referirse como primer e insustituible paso al cese de la usurpación. Así en la forma como está planteada, nos parece como el “engañoso” ofrecimiento a alguien necesitado y esperanzado de un suculento arroz con pollo … pero sin pollo.
 @BiagioPilieri

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