Opinión | DIÁLOGOGÜISIDIO Por Biagio Pilieri

Biagio Pilieri
Por Biagio Pilieri.- El caso venezolano es atípico, por eso quienes piden diálogos y elecciones como si estuviéramos en un régimen democrático, comenten un enorme error al momento de caracterizar a quienes ostentan de facto el control del Poder. Mientras que quienes nos oponemos a esa ruta,un grupo de “opositores” nos pretenden calificar de “Radicales”.
Hace rato llegó la hora de comprender el chavismo venezolano, solo utiliza las herramientas democráticas a su beneficio propio, burlando la buena fe no solo de los venezolanos, sino del mundo entero.
La treta del diálogo no es nueva, tiene como elemento transversal el régimen castro-chavista, recurre a él cuando las circunstancias lo agobian. No debemos olvidar al mentor de este desastre, Hugo Chávez, quien por primera vez convocó una emboscada de encuentros con los factores que lo adversaban en 2002. Mientras se discutía, su gobierno afinaba las estrategias del abominable proyecto retencionista del poder.
Lo propio ocurrió en 2014 y 2017, cuando “el hijo de Chávez”, Nicolás Maduro logró sentar en una mesa a representantes de la oposición toda vez que las calles se convirtieron en escenarios de ávidas luchas y protestas contra el desastre económico que aún significa su (des)gobierno y contra la falsificada constituyente respectivamente. Mientras esos “diálogos” se desarrollaban,la cifra  de asesinados se multiplicaba criminalmente,por los inefables colectivos armados, así como por la actuación atroz y violadora de Derechos Humanos de efectivos de la GNB Y PNB, y que aún conmocionan al mundo, lamentablemente, hasta con decenas de menores de edad involucrados. En ambas mesas, los resultados fueron adversos al país, al igual que su predecesor, mientras se negociaba, Maduro continúo planificando la sustitución de la venezolanidad por la cubanización del país.
2018 y 2019 también son aleccionadores, República Dominicana, Noruega, Barbados y la misma Venezuela con el reciente encuentro de La Casa Amarilla, donde ya se alcanza el número de 10 Diálogos de Farsas y Fracasos,que han sido escenarios utilizados por el chavismo-madurismo para timar a la democracia.
Cuando el Presidente Guaidó asumió su papel ante la historia, semanas después se logró arrodillar al régimen como nunca antes, los venezolanos amparados por la comunidad internacional determinante e influyente, arrinconaron a los usurpadores, lamentablemente, un sector de la clase política en lugar de recurrir a esfuerzos estratégicos del momento político, accedieron nuevamente a dialogar para supuestamente evitar escenarios de violencia de un régimen sin escrúpulos, que todo lo que retiene es ilegal, ilegitimo, a la fuerza… los resultados ya los conocemos; trampas, engaños, tiempo desperdiciado,y una gran desesperanza en los Ciudadanos tanto dentro como fuera del País.
Pero estos no son los únicos acercamientos, van otros diálogos más, de naturaleza económica en cada dizque plan de recuperación fracasado, pantomimas que solo buscaban disfrazar el modelo cubano, pero tanta ha sido la corrupción y la desidia que quebraron Pdvsa, ahora, el proyecto castrista se quedó sin su único sustento, se ven obligados a recurrir al tráfico de nuestras riquezas solo para mantener su andamiaje usurpador. Ni hablar de los centenares de diálogos donde engañaron a  educadores, enfermeras, médicos,obreros, gremios laborales, etc. Tras cada conversación, la violación de las convenciones laborales y el detrimento de las prerrogativas socioeconómicas de estos sectores ha sido dramática.
Que quede claro, si los sectores opositores de país, no entienden a quienes se enfrentan, la tragedia continuaría y epidemias como la huida de nuestro territorio por millones de nuestros conterraneos, aún será mucho mayor y dramática. Está más que demostrado que simplemente no basta con las acusaciones que recaen sobre el chavismo, pues limitarla a la retórica, hace que éstos se atornillen frenéticamente al poder para utilizar instituciones, armas y recursos de la república como escudos protectores. Por lo tanto es necesario e imposterable entender que los venezolanos no podemos solos contra una banda de delincuentes, dispuestos a todo,como ya lo han demostrado. Es indispensable e insustituible una Coalición Internacional Liberadora que actúe en esta dramática crisis de efectos globales. Bolívar, Miranda y demás padres de la patria así lo entendieron en su momento, Venezuela nunca hubiese podido llegar a ser lo que fue sin el apoyo de la comunidad internacional, además, el régimen mantiene inconstitucionalmente en el país, nacionales de otros países para su defensa, lo que entonces hace legal, legítimo y necesario ese apoyo foráneo liberador. La política es realidad y se debe abordar con acciones ajustadas a ella.
Por eso quienes no convalidamos las Farsas y los Fracasados Diálogos con este Régimen, estamos convencidos y comprometidos en transitar la RUTA DEL CORAJE.
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