Opinión| Gran Polo Patriótico a México por Leandro Rodríguez Linárez

Antes de entrar en materia, permítame un comentario. El pasado domingo 8 de agosto el Psuv escogió en primarias a sus candidatos, es decir, tienen rostros, nombres y apellidos las personas encargadas de darle largas a la Venezuela de hoy, lamentablemente, la inmensa mayoría de ellos tendrán éxito porque en nuestro país la democracia, el voto, fueron extinguidos abriendo paso a procesos electorales gubernamentales y sus colaboradores.
Así como el voto fue extirpado de la cultura política de la nación, el diálogo también ha padecido misma tragedia, desde época de Chávez ha sido utilizado para apaciguar coyunturas específicas, para ganar tiempo, pata redoblar la imposición del castrismo mientras se hace la tregua.
Casi tres meses le llevó a Maduro darle respuesta a Guaidó y su onírico Plan de Salvación Nacional, ahora es él (Maduro) quien decide dónde y cuándo, al respecto:
En primer lugar, en los diálogos deben participar todos los sectores involucrados, el hecho que sólo estén participando factores partidistas es el peor augurio, precisamente, en momentos donde las organizaciones políticas, a raíz de su exiguo rendimiento, han perdido todo tipo de credibilidad y legitimidad.
En segundo lugar, el “diálogo” propuesto por Maduro no solo es distante en cuanto en nada se acerca a lo que requiere Venezuela, sino que, además, se pretende realizar en México, de manera de controlar milimétricamente lo que se dice y hace, esa gran nación posee un gobierno aliado del chavismo.
En tercer lugar, “el que la debe no la teme”, bueno sería esos encuentros fueran públicos y en Venezuela, porque se trata del interés nacional. Deben plantear vías transparentes para superar el oscurantismo que desde hace más de 20 años arruina a Venezuela. Bueno sería plantear la reinstitucionalización del país desde los poderes nacionales hacia abajo… pero no estimado lector, será de forma aislada, secreta, como solo obran quienes planean fechorías.
En cuarto lugar, Maduro ha sido tajante en cuanto a su petitorio, exige fin de las sanciones internacionales y reconocimiento pleno a todo el régimen chavista, algo faraónicamente absurdo. No olvidemos, las sanciones y el no reconocimiento son consecuencias de haber consumado actos electorales al margen de la ley y la democracia, eliminar estos castigos sería premiar dichos delitos, omitir los terribles males generados… es la postura de la comunidad internacional democrática.
En quinto lugar, es también absurdo imaginar el chavismo cederá por algún mecanismo democrático, tiene mucho qué responder dentro y fuera de Venezuela, no solo ha reiterado no dejará el poder ni por las buenas ni por las malas, ha sido incansable demostrándolo con hechos.
En sexto lugar, el chavismo no da puntada sin dedal, tiene todo listo para las elecciones del 21N, en caso que la oposición reconocida (representada por Guaidó) decida no participar (el deber ser), se edificó una oposición electorera con quien también adelanta los procesos electorales al margen de la ley y la constitución.
De este modo, en las condiciones que se nos presenta, el territorio azteca no alberga ninguna posibilidad de rescatar la democracia ni la constitucionalidad, estas reuniones partidistas solo hacen el juego al régimen, le colaboran en sus fúnebres fines, por eso inferimos, en México se celebrarán reuniones del Gran Polo Patriótico.