Opinión| ¿Satélites, agencia espacial, 8/4? por Leandro Rodríguez Linárez


Una de las principales características que deben tener los políticos es la empatía, saber interpretar la realidad de los ciudadanos, como decimos en criollo, ponerse en los zapatos de los demás. De esta forma, podrá hacer frente a las necesidades sentidas de la población, identificar por orden jerárquico cuales son las que deben ser atendidas con prioridad: no es lo mismo una cancha deportiva que un sistema de aguas servidas, la primera es una necesidad real, pero la segunda es mucho más urgente.
Al respecto, a su llegada de México, Nicolás Maduro anunció el acuerdo de “importantes logros” que beneficiarán, según sus palabras, a los venezolanos, mencionó la posibilidad de tener nuevos satélites, así como la creación de una Agencia Espacial de América Latina… la gran interrogante es ¿Qué será de mayor relevancia para los venezolanos: esa agencia o la gasolina?
Así mismo, inundan los discursos oficiales las referencias a ventas de chicha, bingos, redes de farmacias, bodegones e inversiones puntuales que desde hace más de un año han tenido lugar en nuestro país, sin embargo, ello no es síntoma de recuperación económica. La economía se corrige desde lo macro, con grandes inversiones, con políticas atractivas a la inversión criolla y foránea, además de la seguridad jurídica, la ciudadana, la estabilidad política, social y nuestro país, gracias a la ruptura constitucional y democrática, día a día se aleja de todo lo requerido.
Pero no solo el chavismo se encuentra divorciado de los venezolanos, la oposición también. Sabemos es difícil hablar de oposición en Venezuela, a sabiendas de la existencia de una falsa, electorera, diseñada por y para el régimen. Otra un poco más reciente, a quienes las instituciones chavistas les obsequió las directivas de los partidos opositores de mayor importancia. Por último, la reconocida internacionalmente, la que gira en torno a Guaidó, la cual sin explicación alguna cedió ante los pedimientos del régimen mientras el régimen no cedió en nada, al contrario, se radicaliza más y más.
Sea como sea, estas oposiciones contravienen el sentimiento más legítimo que yace en los venezolanos y ha sabido cómo golpear al chavismo, la abstención como mecanismo de rechazo absoluto ante instituciones psuvizadas, mata votos y contra sus colaboradores.
La comunidad internacional por igual se encuentra ajena a lo que los venezolanos anhelan con el alma, pero la comunidad internacional está atada de manos, se rige por formas, maneras, procedimientos legales, lerdos e insensibles, mismos que los regímenes totalitarios omiten, violan, ignoran.
De esta forma, tendremos satélites, agencia espacial, pero sin gasolina, agua, ni nada de lo que hace la vida digna. Tendremos elecciones, pero castigadas por la abstención. Tenemos acciones internacionales que solo fortalecen al régimen, contribuyendo con su modus operandi al margen de los mecanismos internacionales que ofrecían control.
Por otra parte, los venezolanos obligados, empujados atender estrictamente lo personal, lo familiar, olvidándose del sentimiento e identidad nacional. Lo propio ocurre con los más de 6 millones de emigrados, ante este mare mágnum de negatividad, de anti-esperanza, también se mantienen al margen del tan necesario sentimiento patrio.
Así las cosas, mientras más débil se encuentra el régimen, la falta de coherencia entre sus adversarios lo acorazan ¡Cuán necesario es el liderazgo requerido!