Yaritagua | Amor del bueno para los abuelos

Yaritagua
El programa para los abuelos tendrá lugar en la Escuela Integral El Salto, donde podrán degustar de alimentación balanceada y nutritiva.
Un total de 42 adultos mayores recibieron con beneplácito el programa social «El Salto por Amor», recientemente inaugurado en el sector El Salto del eje rural La Piedra, municipio Peña-Yaracuy.
El programa fue creado por los lideres comunitarios Víctor Garcés y Liliana Ramos juntos a un numeroso equipo de trabajo, el cual esta destinado en su primera fase atención al abuelito de la tercera edad de la comunidad El Salto.
Belkys Pérez.- En la actividad inaugural contó con la presencia y colaboracion del legislador del estado Yaracuy  diputado Juan Carlos Díaz, el coordinador de la fundación de Programas de Alimentación Estratégico (FUNDAPROAL), Jean Erick Ramos; coordinadora municipal del Instituto Nacional de Nutrición (INN) Libraisy Vasquez, el tutor de las comunas del municipio Peña Jorge Páez, y representante de Eulalia Buroz Angy Gomez, entre otros.
El diputado Díaz informó que se sentía comprometido  con la comunidad, cuando el equipo le participo del programa le pareció una gran iniciativa tomar en cuenta a todos los abuelos con un rico almuerzo, «Esta actividad se va a repetir cada 15 días cuenten conmigo para realizarlo». Asimismo agradeció a todos los mayores por haber asistido.
Por su parte, la abuela Ana Arteaga, en representación de los adultos mayores, manifestó sentirse agradecida y complacida con todos los organizadores del evento «que esto se debería repetir mas a menudo y así poder  compartir con los amigos contemporáneos del sector, ya que siempre nos reunimos en momentos difíciles»
De igual manera Víctor Garcés explicó que el programa «El Salto por Amor», fue una iniciativa propia, con el único interés de continuar trabajando en beneficios de la comunidad y de esa manera brindarle una sonrisa a los abuelos del sector.
Finalmente Ramos afirmó sentirse satisfecha, contenta y agradecida primeramente con Dios por haber logrado los objetivos propuestos, como lo son de ver los rostros de alegría de cada abuelito atendido.